Deb Walters salió a remar sola sobre su kayak desde Maine, a través del Canal Intracostero del Atlántico y a lo largo del Arrecife Maya. Su destino: Guatemala. ¿Qué la motivó a hacer este inusual viaje?
La doctora Deb Walters salió de Maine, ciudad donde vive, el 11 de julio de 2014, en dirección hacia Guatemala. Waters, científica retirada y abuela, ha hecho la mayor parte del recorrido –de más de 4000 kilómetros– remando sobre su pequeño kayak, impulsada únicamente por la fuerza de sus brazos y de su voluntad.
La proeza no sólo se limita a la travesía de Walters por el Océano Atlántico: los fondos recaudados por su actividad servirán para financiar los proyectos de Camino Seguro, que son verdaderas hazañas por sí mismos.
Camino Seguro (o Safe Passage) es una organización que desde hace 15 años trabaja con niños y niñas de las comunidades alrededor del Relleno Sanitario de la zona 3 de la Ciudad de Guatemala. Su objetivo es romper el círculo de la pobreza a través de la educación.
Además de brindar apoyo financiero para que las familias puedan costear los gastos de educación y material escolar de sus pequeños, Camino Seguro también ofrece los servicios de su Centro de Refuerzo Educativo donde los niños encuentran un lugar para hacer sus tareas, una comida caliente, atención médica, y programas de arte y deportes, en un lugar seguro para socializar. Hoy en día se apoya a más de 600 niños. Sus esfuerzos se complementan con el Programa de Estimulación Temprana y el Programa de Alfabetización.
Los programas de Camino Seguro están diseñados para que cada niño, padre y madre pueda obtener las habilidades necesarias para obtener trabajos estables, ser independientes económicamente y sacar a sus familias de la pobreza de una manera digna y permanente.
Al cierre de la edición, la kayakista se encontraba en Savannah, Georgia, recuperándose de una lesión. La actividad cobró su parte sobre la salud de Walters, quien tuvo que someterse a una cirugía cervical a finales de enero. Aun así, su labor no se detiene. La doctora se ha asegurado de correr la voz sobre el programa de Camino Seguro a lo largo de su trayecto. Hoy en día continúa ofreciendo conferencias y pretende seguir haciéndolo hasta abril, cuando planea llegar finalmente a Guatemala. Su esfuerzo ya ha recaudado más de US$ 136,000. La meta es reunir US$150 000 para construir aulas de tercer y cuarto grado para Camino Seguro.
La expedición continuará como antes, seguiré haciendo paradas en la ruta para compartir las historias de los niños de Camino Seguro. La única diferencia es que en vez de ir sentada dentro de mi kayak, iré sentada dentro de un carro con mi kayak en el techo…”
Para más información puede visitar el sitio de Camino Seguro o seguirle los pasos a Deb Walters en www.KayakForSafePassageKids.org
